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«Ante una emergencia pise el freno con fuerza y el embrague al mismo tiempo»

En autovía, a 120 Km/h y con el suelo seco, nuestro coche recorre treinta y tres metros en solo un segundo. Si se atraviesa un obstáculo u ocurre una emergencia, el conductor reacciona en un promedio de entre cuatro y cinco segundos, lo que significa haber alcanzado una trayectoria de aproximadamente noventa metros. Más o menos la longitud de un campo de fútbol. Por lo que la forma en la que se logre detener el vehículo es crucial. «Ante una frenada de emergencia, pise fuerte el freno y el embrague al mismo y luego, si es posible, evite con la dirección el posible obstáculo», indica Carlos Llinás, monitor de la Escuela RACC Conducción Segura.

«Hoy en día los vehículos disponen de sistemas de ayuda en la frenada de emergencia (ABS, BAS, SAFE) pero priorizará siempre la presión del conductor», apostilla Llinás, al tiempo que destaca que «el vehículo no marca la capacidad de frenada, somos nosotros quienes accionamos éstos sistemas y paramos el coche».

Durante el curso de Conducción Segura promovido por Northgate e impartido por el RACC Montmeló, los participantes pudieron comprobar de primera mano los consejos de los instructores en aspectos como la frenada de emergencia con esquiva, o el subviraje y sobreviraje del vehículo en las instalaciones especialmente acondicionadas del Circuit de Barcelona-Catalunya.

Un estado y presión adecuada de los neumáticos es decisiva para una frenada más eficaz, recuerda Llinás que «lo mejor es probar y familiarizarse con el rebote y vibración del pedal cuando se activa el ABS». En definitiva, conocer el comportamiento de nuestro vehículo.